Ser Puntual?


Ayer, acompañé a mi hija a una presentación de ballet, la habían citado a las 15:00 horas en un lugar que nos quedaba al otro lado de la ciudad, y ella llego a las 14:00 a avisarme que apenas se iba a arreglar para la presentación, inmediatamente me molesté, y la reprendí porque no podía creer que jugara con el tiempo de las demás personas de esa manera, era un evento importante, donde necesitaban su presencia para inaugurar, y ella, no llegaría a tiempo, ni aun volando, entonces me fui todo el camino regañándola, por impuntual y por no tener prudencia con el tiempo de los demás, finalmente llegamos al evento, 15 minutos tarde, yo estaba muy apenada y ella pues contrariada por el regaño, finalmente ya estábamos ahí, y gracias a Dios no habían empezado todavía, ¿todavía?, ja, ni siquiera tenían intenciones de comenzar, cuando llegamos al camerino ya habían ahí 7 bailarines, sin comer, y alistándose para la presentación de las tres de la tarde, ¿si se acuerdan que ya eran tres y cuarto verdad?, y todavía faltaba una bailarina por llegar!!
La verdad no lo podía creer, después de estar esperando por más de 20 minutos decidí salir a ver qué pasaba, y nada, no pasaba nada, todas las mujeres empresarias estaban en sus puestos esperando a que llegaran las autoridades de gobierno a inaugurar, pero eso no es todo, había chicos citados ahí desde las 13.30 horas!, tres horas y media sin hacer nada más que esperar, sin comer, sin descansar, sin estudiar, nada, verdaderos ninis auspiciados por el gobierno, o por las señoras empresarias.
Como lamente haber regañado a mi hija, me dio pena con ella y tristeza con mi "culta" ciudad, donde cada vez es más común ver estas faltas de respeto al tiempo y ocupaciones de los demás, y seguramente a muchos les pasa lo que a mí, aunque espero nunca hacer algo así, pero si me lo pregunte: ¿Para qué inculcar valores en una sociedad donde nadie los respeta?

Comentarios

  1. Es peligroso respetar valores en una sociedad que no los respeta, pero más peligrosa es esa sociedad. De modo que hay que seguir abogando por el respeto a los valores.
    A nosotros nos pasó algo parecido en otra ciudad hace muchos años: teníamos una presentación ahí, teníamos que salir a las 8 am para viajar cuatro horas, comer, descansar, vestir, maquillar y calentar. Una chica llegó corriendo a las 7:50. Pero la otra no llegó a la central de autobuses. Seperdió su boleto. Decidimos arreglar la coreografía para cuatro bailarines (era para cinco). En lugar de calentar la ensayamos así. En el teatro se dió la segunda llamada y de repente apareció la bailarina ausente hermosamente vestida y maquillada. Y nosotros con ganas de estrangularla. Afortunadamente, la función salió muy bien. ¿Qué necesidad había de tanto sufrimiento?

    ResponderBorrar

Publicar un comentario